
martes, 24 de junio de 2008
lunes, 23 de junio de 2008
UN CUBATA Y NOS VENIMOS
Por alguna razon que no logro explicarme, la gente en si misma es masoca. Vuelvo a presenciar lo que siempre ocurre en el ocaso del fin de semana. Este fin de semana en concreto ha sido bastante llamativo para mi. En la caverna en la que habito con otras razas, el fin de semana ha fulminado literalmente a los que pretendían "Un cubata y pa casa". Es como si fuera un envenenamiento general. Y lo que he disfrutado yo viendolos, hablandoles y que no te pueden responder como un dia entre semana, les ves como sufren al intentar levantarse, o como intentan hablarte y quedar bien,pero la resaca les delata...
Yo, que ya me conozco la historia, sabía que sería otro triste domingo de sonambulos hambrientos porque lo que comen lo echan por el retrete. Lo curioso que el efecto ha sido muy generalizado, todo el mundo al que vi el domingo estaba tocado, y quien menos le habian envenenado.
Habeces me abstraigo y me autopregunto que finalidad tiene pasarse una noche de juerga y jolgorio con el alcohol, para estar al dia siguiente retozando de dolor de cabeza, mareos, malestar general. ¿Merece la pena?
Como es una pregunta que no solo admite una respuesta, cada cual que aplique la suya consigo mismo. De todas maneras, y sin animo de ofender a nadie, me rio de quien por suerte o por desgracia, acaba de esta manera, sin querer quererlo.
Si, ya....
Todo el mundo le gusta pegarse la fiesta, todo el mundo quiere olvidarse de sus problemas habituales con el alcohol y bailar una habanera agarrado a una palmera, pero al dia siguiente, no eres persona, y te lamentas preguntandote porque bebiste tanto, intentando paliar tu dolores y vomitos nauseabundos. Y te arrepientes y te vuelves a preguntar porque.
La resaca es provocada normalmente porque la noche anterior te pasaste tres pueblos con la ingesta de alcohol o porque te han colocado garrafón del guapo en alguna discoteca, tema del que hablaré en otro momento, porque es para cagarse(nunca mejor dicho). La resaca te provoca normalmente dolor de cabeza, que todo te da vueltas, hay gente que le llama "ver lento", lo que quiere decir que cuando mueves la cabeza de un lado a otro rápidamente tardas en ver todo el espectro de visión y lo ves como a cámara lenta. También provoca sequedad en la boca y sensibilidad en el oido, nadie puede chillar al lado tuyo.
Los viajes al lavabo son constantes en las resacas más bestias, llega un momento que incluso te puedes poner cojines alrededor de la taza del water para hacer más cómoda tu estancia, poder apoyar los codos bien, e incluso llevarte una revista para amenizar cada arcada.
Lo peor de las resacas, no sé si os habrá pasado, es que cuando más mal te encuentras, y estás medio dormido sueñas con cubatas, sueñas que te dicen, tomate un poquito más, va, ¡vamos a pedir otro! Y lo que menos quieres pensar es en alcohol, y venga cubatas, y venga más, y claro, te levantas sobresaltado y corriendo para el lavabo. Lógico.
Además, hay una leyenda urbana que dice que si bebes cerveza un domingo cuando tienes resaca se te va, porque la resaca es síndrome de abstinencia y el cuerpo pide alcohol, si le das un poco se va la resaca. Pero es que pedir a un resacoso que se beba una cerveza es como pedirle a Bush que reconozca que se equivocaron con la Guerra de Irak. Poco más que imposible. ¿A quien le apetece beberse una cerveza con una resaca de caballo? ¡A nadie! Es más, ¡piensas en volver al lavabo!
Gente maquiavélica sin duda. Ya sabes, sino quieres sentir estas magníficas sensaciones mañana por la mañana, hoy no bebas, y si bebes, no conduzcas.
jueves, 19 de junio de 2008
Ya es Verano
Hoy, 19 de Junio, empieza oficialmente el verano. Tengo el horror de poder inagurar la temporada estival. Hace calor, por lo tanto dejo aparcadas mis bambicas hasta Noviembre, o quizás más, remplazando el "carcio" por algo más comodo, más guay, y más fresco. En su momento ya despedire el verano.
Niños y niñas, ya pueden ponerse el bañador y traerse sus helados a las playas apestadas de bronceador. Ale, todo el mundo a realizar actividades veraniegas, ále el rebaño...
martes, 17 de junio de 2008
Guitar Hero 3. Wow
grrrrrrrrr, quiero un guitar hero.......
lunes, 16 de junio de 2008
Ser Friki
y no puedo contenerme, y acabaré en algún lio.
Estas con 4 amigos/frikis en un banco, pasan 3 o 4 gili**** con la cabeza medio rapada y ropa demasiado apretada (tanto que les aprieta el seso) y se giran y uno de ellos musita algo y se rien.
Bien, yo soy de los que también me rio de ellos, cosa que parece molestarles.
Se giran y dicen "que pasa, friki?" y yo digo "friki yo? friki tu maxo, ademas de ignorante"
y ya esta el pollo montao jajajajaja.
Pero bueno, si os gusta el jaleo este, x mi encantao!!! A matar pijos/modernos/faxuelos/gilipollas!!!! llevaré los kunais y la katana!
domingo, 15 de junio de 2008
He ganado el concurso de la viñeta semanal
Explicando brevemente a que viene esto, es un juego de rol por e-mail, en el que hay un concurso de hacer tiras comicas, y si ganas te dan premios.
viernes, 13 de junio de 2008
jueves, 12 de junio de 2008
Hipocresia multicolor
La actitud de los políticos en España, es demenciable. Al igual que en muchos otros países. ¿Porque tanta hipocresía? ¿Porque todo parece siempre favorecer al malo de la película? Por poner ejemplos hay muchos. Uno que me viene a la cabeza es el tema de la Sanidad. Es cierto que el sistema de la Seguridad Social en España lo calificaría con buena nota. No nos podemos quejar en general, aunque tenga fallos. Me hace especial interes las campañas publicitarias del gobierno y de las comunidades autónomas. Concretamente el tema del tabaquismo es un claro ejemplo de hipocresía.
De una parte tenemos al gobierno obligando por ley a incluir mensajes alarmantes y de aviso, para persuadirnos a dejar de Fumar. Tambien tenemos que desde hace ya varios años, el sistema Sanitario, despues de una estancia en el Hospital por la razón que sea, te dan un sobrecito que acompaña el alta médica. Ese sobrecito no es nada más y nada menos que la factura que le cuesta a Sanidad tu ingreso en el hospital junto con todos los tratamientos y demás menesteres. Con la finalidad de que el paciente que se va a su casa se conciencie del valor de lo que cuesta mantener un enfermo, para que a partir de ahora lleve una vida más saludable y responsable. Prohibiendose excesos que antes se permitía.
Entonces, ¿de que sirven las campañas publicitarias para disminuir el consumo de tabaco? Si la intención es querer reducir gastos con los problemas de salud relacionados con el tabaquismo (que no son pocos), ¿porque no se prohibe la venta de Tabaco?
Para los fumadores empedernidos, su respuesta podría asimilarse a: "Eso seria una dictadura", pero para otros más realistas, la respuesta no es otra que el beneficio que se obtiene de los impuestos que se atribuyen a las tabacaleras. Hay gente que pide ayuda para dejar de fumar porque no tiene fuerza de voluntad. Pues señores, eso tambien lo paga la seguridad social. Todo el trámite de psicologos, medicos terapeuticos, y medicamentos a base de nicotina y valiums tranquilizantes por el mono, tambien lo paga la Seguridad social. Lo peor de los casos es que poca gente llega a dejar de fumar con estos métodos.
¿De todo esto que se saca? Hipocresía pura y dura. Es la pescadilla que se muerde la cola. Estamos en un mundo donde hoy más que nunca se exigen derechos hasta para las piedras. La idea de subir el precio del tabaco no es tan descabellada. Es cierto que el gobierno sube el precio del tabaco todos los años, pero lo sube por la subida del petroleo, no nos engañemos. He oido decir que mucha gente dejaria de fumar si el precio subiera mucho. MENTIRA. La gente seguiria comprando tabaco a 6 € el paquete. Es una escusa barata. Entonces ahi si que el gobierno vería aumentadas las arcas, pero por otro lado saldría el contrabando y el tabaco barato.
De la ley que salío hace dos años de prohibir fumar en el trabajo, de la obligación de los bares y restaurantes decantarse a ser un local de fumadores, o no fumadores cuando el local sea menor de 100 m2, y de la instalación obligatoria de extractores de humo en el comedor de todos los locales, de la prohibición de venta de tabaco en quioscos y restaurantes con máquinas expendedoras, se extrae aun más hipocresía.
Esta medida desde mi punto de vista no es mala, esta bien encaminada, pero no esta terminada. Cojea por algunos lados. Con un poco más de cabeza podría haber sido una ley impactante y redonda, pero no es así.
Con todo esto y mucho más el gobierno da soluciones para que todos estemos felices y contentos, con hipocresía por supuesto. Si hablamos del alcohol, más de lo mismo, si hablamos de las multas de tráfico, más de lo mismo, si hablamos de las autonomías y su autoridad, más d elo mismo, si hablamos de los impuestos, más de lo mismo, si hablamos de como están echas las leyes y como se aplican, más de lo mismo. De la inmigración, la subida de precios, los salarios, etc, más de lo mismo. Esto daría para parrafear miles y miles de horas.
Es cierto que hacer las cosas bien en un país no contentaría a nadie, debido a la pluralidad de la sociedad, pero un poco de mano dura pero sobre toco con sentido común y con lógica, las cosas podrían volverse más sencillas de lo que parecen. Hay veces que las soluciones más dificiles de encontrar son las más sencillas y simples. Pero por su sencillez se borran de eficaces. La ignorancia y la prepotencia lo enturbia todo. No hay que dabanarse la cabeza por encontrar grandes soluciones, habeces en la mente de un niño estan las soluciones más realistas.
martes, 10 de junio de 2008
Naruto Forever

Además dejar una cosa clara, a todo el mundo que no le guste naruto, que se aguante, es lo que hay. Naruto arrasa, Naruto es la caña, uno de los mejores mangas y animes que se habian echo desde bastantes años. Ya desde la fiebre de Dragon BAll, se vuelve a repetir la paranoia en Naruto.
Recuerdo en las jornadas de MANGA EN VALENCIA, el pasado Mayo, una chavala correteaba por todo el salon, vestida de traje y con una peluca de tiras de plastico rosa brillante, como si fuera de fin de año, en su particular cruzada de desprestigiar a Naruto. Cito palabras textuales: "Naruto es una mieeerda, naruto es una mierda..." Asi sucesivamente.
Si es cierto que Naruto lo plaga todo, sólo se habla de naruto. Las pocas tiendas de manga que hay predomina el merchandising de Naruto, y en los salones manga gran parte del repertorio es Naruto. A todo eso tengo que decir que Ole. Viva Naruto, por muchos años más y que no se acabe nunca. Para el que no le guste Naruto, si no lo ha visto es que es un ignorante de la vida, por hablar de lo que no sabe y si lo ha visto almenos que afirme que no le gusta. Pero el echo de desprestigiar a este particular personaje en si mismo, tambien lo hace a esta particular cultura manga. Porque el que critica Naruto, tambien lo está haciendo al anime y manga en general. Y eso no es bueno.

Continua estrujandote la cabeza Masashi Kishimoto, y contínua la historia de Naruto por los siglos de los siglos. ANIMEN.
Reconozco que no había vivido un fiebre tan neurotica desde Dragon Ball, pero entonces era otra época y otros tiempos. Y aquí en españa las cosas de japon llegaban con cuentagotas. Los tiempos cambian, y Naruto no tiene nada que envidiar a Dragon Ball, por supuesto Dragon Ball seguira en mi corazon, y en el de muchos otros. Pero Naruto es mucho Naruto.
Naruto ya lleva desde el año 1996 en el mundo y yo lo descubri bastante tarde, en el 2007. Antes ya había visto cosas de naruto, en salones manga, y muy poco por la tele. Ojala lo hubiera descubierto antes, pero mira las cosas son asi.
A mucha gente le gusta Naruto, y mucha puede que no, pero si cualquier otro manga. Aunque parezca infantil, no lo es, y punto. Conozco a uno que solo le mola Dragon Ball y Caballeros del Zodiaco, se gasta un paston en Merchandising, y ya esta.
Y para colmo, que me he tenido que tragar toda la serie, que no es poca y lo que me queda en Japones. Pero no me arrepiento. En Japones mola más.
Conclusión. Naruto ha pegado mucho, el bombo que tiene es impresionante. Tiene muchos Fans y ya está. Que más da disfrutar con un manga o con cualquier anime, miestras sea eso. Que más da que sea Naruto, Dragon Ball, o Full Metal. La cuestión es que te guste algo. Pues entonces, ya esta.
Naruto esto, Naruto lo otro, Siempre Naruto, Naruto caca, Sasuke es gay, Naruto en todos los laos, Naruto mola más....Juas Juas Juas. Me encanta el Barroquismo
.lunes, 9 de junio de 2008
Lagrimas negras
Entro en casa abriendo la puerta a duras penas, preguntando por la cena. El hombre enervado a causa del alcohol, grito:
-Siempre igual, nunca me tienes nada preparado cuando llego. Me parto el lomo trabajando para traer dinero a casa, y no sirves ni para hacerme la cena. Eres una inutil, no sirves para nada.
Una lagrima rozo el rostro de su mujer, que se aguntaba los proximos suspiros., oyendo como su marido se acercaba por detras.
-¿Que haces? ¿Eres idiota tambien?, ¡Te dije que queria cenar algo ligero! ¡No sirves ni para eso! Vas a ver...
El hombre alzo la mano, y el aire no pude frenar ni siquiera la fuerza. La fuerza del hombre era mayor, y le propino una bofetada en la mejilla derecha. Cayendo la mujer al suelo, rompiendo el silencio en un profundo llorar.
-¿Ves? ¿Ves lo que me has echo hacer? Cariño sabes que te quiero mucho, sin ti no podría vivir. Si no fueras tan inutil no tendría que darte unos pequeños cachetes..
El hombre se canso de gritar a la nuca de la mujer, y se sento en la mesa. La cena transcurrio en relativa tranquilidad. La televisión , esta vez estaba encendida, pero con muy bajo volumen. El hombre se enzarzo a despotricar sobre todo lo que salía en la tele.
* * *
La mujer terminaba de recojer la mesa, la cocina, pequeña pero apañada cumplia su función, y su marido se le acerco al cuello.
-Venga cariño, hace frio. Deja eso estar. ¡Vamonos a la cama! -Conocía esa historia. llevaba muchos años soportandola.
-Ves tu primero, enseguida acabo.
El hombre estaba a oscuras timbado en la cama. Su mujer entro por la puerta de la habitación, y se puso el pijama que le había regalado su marido. Tenía un descosido en el hombro. no encendió la luz, la luz del pasillo alumbraba tenuemente, y le bastaba para cambiarse. Apago la luz del pasillo, sumiendo la estancia en absoluta oscuridad.
Sentandose en el borde de la cama, su mujer le dio las gracias.
-Gracias-empezo la mujer-solo quería decirte...
Y justo en ese momento hundío las tijeras de acero en el cuello de su marido.
....Despues de tantos años, la mujer habia soportado muchas perrerias de su marido. Maltrato y humillación todos los dias, a la hora de cenar. Soportarle tanto tiempo había sido un cruz para ella, pero ya no podía verle más la cara. Horas y horas de llorar, durante tanto tiempo. Acabando de apretar las todavía frias tijeras, la mujer comenzo a llorar. Como otras tantas veces...
jueves, 29 de mayo de 2008
Indiana Jones y el Loco de la Calavera

Más bien nada puedo añadir a mis atentos lectores sobre la saga de Indiana Jones, una saga que surgió como una propuesta para Spielberg de emular las aventuras de James Bond. No olvidemos que se le ofreció a Spielberg esa posibilidad y la rechazó porque su amigo Lucas le persuadió de ello, aduciendo que él tenía algo mejor para él.
Apenas hace una semana tuve la ocasión de compartir visionado en un pequeño marathon de la saga en la que volvi a disfrutar de El arca perdida y me confimé en que la mejor película y la más completa es La última Cruzada. Pero de lo que sobre todo se da cuenta uno es de que esa saga, por muy inmortal que se quiera consagrar, es hija de su tiempo, de esa década tan maravillosa como ominosa que son los 80.
Spielberg y Lucas nos vienen ahora, casi 30 años después a traernos de nuevo la esencia de Indiana. La verdad es que, si os soy sincero, no lo necesito. Indiana pasó y estará siempre que así lo desee, sin necesidad de acudir a esta nueva ola de darnos lo bueno de antes en un lenguaje moderno o de nuestros días. No necesito el nuevo Bond, ni el nuevo Batman, ni mucho me temo que necesite esta nueva película de Indiana Jones, en la que sólo me gustará si conserva su esencia intacta. Y si conserva su esencia intacta estaremos hablando de una
película de los 80, y, no nos engañemos, no estamos ya para estas cosas. Particularmente, estoy un poco cansado de que Spielberg pierda el tiempo y desperdicie su talento en proyectos como éste.
No tenemos 8 años y no vibramos con la puerta cerrándose una y otra vez mientras el héroe está en peligro.
Con Harrison Ford a la cabeza y viejos conocidos como Rhys Davis y Karen Allen esto parece más bien la reunión de antiguos alumnos de la quinta del 81. Al menos tenemos nuevos fichajes como Shia Labeouf y una Cate Blanchett que me recuerda a la imagen de Angelina Jolie en Sky Captain, Ya no hay héroes como Indiana, eso está claro, pero no menos el que ya no hay sitio para héroes como él.
Spielberg ha querido resucitar a uno de los personajes más queridos, admirados, idolatrados, el personaje a seguir por tantos niños, chavales, adultos.
Pero… esta última entrega, de la cual no puedo hacer una crítica coherente, me ha dejado con la boca abierta y un nudo en el estómago. Se ha perdido la magia. La magia ochentera. La magia de la trilogía.
Llegar al cine y ver nuevamente el logotipo de LUCASFILM al comienzo, me puso la piel de gallina. Es que desde la finalización de la nueva trilogía de Star Wars, George Lucas se tomó su tiempo para realizar un nuevo film. La primer escena es muy curiosa, ya que comienza con el logo de Paramount Pictures viejo, nada de 3D, una imagen dibujada de la montaña, como si quisieran resaltar que este film es de otra época.Sólo el primer plano con la musiquilla de fondo, intentando buscar la cara de Henry Jones Jr, fue lo que me hizo revolverme en la butaca. ¡Qué ilusión cuando reconocí el sombrero! Pero a partir de ahí empezaba a mascarse la decepción, o como se denomine lo que sea que siento.
Indiana Jones ha vuelto y ¡de qué forma! Acompañado de su sombrero y de muchos efectos especiales. El cine ha cambiado. Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal es un claro ejemplo. Esta película es 100% entretenimiento, puro cine de aventuras, pero sin la magia de la trilogía anterior que a tantos conquistó. Además de una metedura de pata para los fans más acérrimos de la saga.
Esta película está llena de escenas que podrían sobrar, y de momento no las voy a comentar por respeto, hasta el dia que lo pierda juas juas juas; Es cine fantástico, por supuesto, si digo “voy a ver Indiana Jones” no espero un drama basado en hechos reales, pero tampoco nos pueden vender que, en una explosión nuclear, te metes dentro de un frigorífico, sales volando por los aires, y no estás ni un poquito mareado. Pero bueno, Spielberg lo quiso así y yo no digo nada.
"Esto me huele, muy mal..." -Henry Jones. ¿De donde han sacado esto?
Lo que si me pareció por debajo de las anteriores es ver a ese Indiana Jones diluido, como ausente, no es el que lleva la aventura y agarra al toro por los cuernos, es casi un espectador más que va de un lado hacia otro porque no tiene más remedio. Quizás es el papel que le toca a su edad, podría pensar, pero no, ya que la primera hora si es puro Indy, es la recta final donde se limita a seguir lo que le dicta el loco ese (un personaje que no me gustó demasiado) con una cara de algo despistadillo. Es una impresión, no se si la tuvo todo el mundo, pero su figura era más borrosa.
Parte de la culpa de ver al protagonista menos brillante que antes quizá sea por toda la excesiva cohorte que le escolta, empezando por Shia Labeouf (no voy a decir quien es, el cual incluso me sorprendió ), Marion (pasable, química con Indy y un papel creible para su edad), un traidor en plan mosca cojonera (su muerte es patética) y para rematar la faena el loco de la calavera. Demasiados para el solitario arqueólogo.
Cuando Spielberg se pone tonto con el tema es el director infantil que no me ha gustado, ya sea ET, Encuentros en la Tercera Fase o La Guerra de los Mundos. No obstante, es verdad que encaja bien con la mitología de la saga y después de dos temas religiosos como el arca y el cáliz y uno de sectas, este era una temática que se tocaría tarde o temprano
La película entretiene y de sobra, ir a verla es casi obligado, aunque es fácil que muchos sientan su memoria traicionada, según sus expectativas.
Ante una industria estancada, atrapada en secuelas, remakes y adaptaciones, los intérpretes veteranos se encuentran en una encrucijada profesional harto compleja. La mejor solución, al parecer, es retomar los roles que les convirtieron en iconos de la gran pantalla para generaciones anteriores, ajenas en buena medida al aluvión de clones adolescentes que preñan el actual panorama cinematográfico de la fábrica de los sueños. Y tras el retorno de McClane, Balboa y Rambo, vuelve el doctor Jones, el más famoso expoliador del séptimo arte, en un momento en el que la carrera de su álter ego, Harrison Ford, atraviesa un bache realmente alarmante. ¿Casualidad? Yo creo que no.
Con un ritmo veloz marcado por la inconfundible, estruendosa y omnipresente banda sonora de John Williams, el film cuenta con todos los ingredientes de lo que ha de ser una historia de Indiana Jones: sabor ineludiblemente familiar, enemigos con cara de palo, fragorosa naturaleza, paisajes embriagadores y montones de escenas de acción añeja, llenas de mamporros, puñetazos y piruetas toscamente circenses protagonizadas por esa silueta inconfundible que, sombrero y látigo en ristre, se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de la cultura popular occidental; incluso hay lugar para una serpiente, la gran fobia del héroe... Concebida —erróneamente, visto el resultado final— para el disfrute de un público universal
Se agradece y mucho el mimo puesto en la presentación del entorno que enmarca al elenco principal, que pasa del folletín aventurero de los años 30 y 40 a la paranoia alienígena y su infantil —en su planteamiento teórico— simbolismo anti-rojo de la complicada década de los 50 en la que se desarrolla el argumento; aunque, por otra parte, puede ser esta la principal traba de un guión absolutamente……..(no lo voy a decir, el que la haya visto sabrá de que hablo)……………… con un clímax ciertamente fallido en el que en determinados momentos tenemos la impresión de que han permitido a Chris Carter (el que sea avido sabra de que serie hablo ) redactar ciertos pasajes del texto, especialmente en su tramo final. Y algunos lapsos sonrojan por lo tontamente pueril, no podemos negarlo.
Así que, para verdaderos interesados en la nueva entrega de Indy, recomiendo una mente vacía o al menos despreocupada de rumores, opiniones, datos y especulaciones.

Pocas, muy pocas son las películas que tienen el privilegio (o la condena, según se mire) de trascender su naturaleza meramente fílmica para pasar a convertirse en un acontecimiento, un fenómeno casi sociológico y cultural. Ya vivimos algo así hace unos años con el estreno de las precuelas de "Star Wars", esperadas como agua de mayo por toda una legión de fans que habían crecido arrebatados por una de las sagas más rentables de la historia del cine. Lógicamente, con las expectativas sobredimensionadas por el tiempo, la distancia y los factores personales de cada cual, el resultado final de dichas precuelas sólo parecía abocado a una cierta decepción, se mirase por donde se mirase. Por desgracia, la decepción fue doble cuando el propio George Lucas aportó su propio granito de arena al fiasco, convirtiendo sus nuevos films en una mera ecuación matemática, un espectáculo con mucho artificio pero poca alma, y delatando su propia incapacidad para rescatar esa cierta magia que embelesó a toda una generación años atrás.
Según la revista fotogramas, y es que, tras tanto rumor y tanta expectación, no deja de intrigar la perspectiva de cuántos guiones se llegaron a rechazar hasta llegar a éste de David Koepp. O dicho en otras palabras: ¿es éste de verdad el mejor guión de todos los presentados? Uno no puede resistirse a dudarlo. De hecho, sería interesante averiguar qué partes de la historia pertenecer íntegramente a Koepp y qué partes se han tomado de los guiones previos, habida cuenta de un trabajo que no acaba de cuajar más que a ratos y que, mediado el metraje, cae en un profundo desnivel creativo e incluso continuista para con la esencia de sus antecesoras.
Uno casi diría que, como en efecto ya ocurrió con las precuelas de "Star Wars", sus responsables han pensado que la fórmula del éxito es... pues eso mismo, una fórmula. Así, pese a tener todo el equipo al completo (Steven Spielberg tras la cámara, Harrison Ford ciñéndose el sombrero, George Lucas “inspirando”), pese a tener su villano pretendidamente carismático (desaprovechadísima Cate Blanchett), sus gymkanas aventureras, la supuestamente mejor chica Jones (aunque un servidor prefiere a Willie Scott, dicho sea de paso), e incluso a Shia LaBeouf (vaya nombrecito, el de transformers ) recogiendo el testigo de Ke Huy Quan o Sean Connery como compañero de aventuras con el que marcar un contraste jocoso... la triste realidad es que la suma de los factores no acaba de dar el producto esperado
En efecto, hay que reconocer que se aprecia en el primer tercio del film el sano y a veces muy logrado sentido crítico para con la avanzada edad del héroe,pero eso no es la cuestion, así como las refrescantes ramificaciones con las otras entregas de la saga. Tranquiliza también comprobar que, pese a exigir alguna suspensión de incredulidad titánica por parte de la platea, Spielberg no haya perdido el sentido visual y rítmico para las escenas de acción (excelente la que abre la película, probablemente la mejor de todas y la que rescata con más acierto ese sabor clásico que tanto se había cacareado)... Y sin embargo, todas estas cualidades se van incomprensiblemente a pique en la segunda mitad de la cinta, cuando los responsables optan por un más difícil todavía del espectáculo que, si en las otras cintas brillaba por su inspirada inventiva conceptual y su vigorosa acción, todo ello siempre conjugado con un factor humano que equilibraba el conjunto, aquí en cambio se perpetra con una cierta desgana, una delatora apatía que parecen desear maquillar a gratuitos brochazos infográficos (de nuevo, ¿dónde ha quedado el sabor clásico?), dejando definitivamente de lado todo aquello que podría haber hecho del film algo grande y, por el contrario, reduciéndolo a un entretenimiento que, de no ser por la leyenda y la nostalgia que envuelven al personaje, sin duda resulta tan estándar como tantos otros que adornan las carteleras actuales.

